Articles

Una revisión sistemática del síndrome de Terson: frecuencia y pronóstico después de hemorragia subaracnoidea | Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry

Posted by admin

DISCUSIÓN

Frecuencia y mortalidad del síndrome de Terson

Esta revisión sistemática de los informes de síndrome de Terson que datan de más de 100 años muestra que la combinación de hemorragia subaracnoidea y hemorragia vítrea ocurrió en el 13% de los ingresos hospitalarios con hemorragia subaracnoidea que sobrevivió lo suficiente para permitir una evaluación clínica. Nuestra revisión muestra claramente que los estudios prospectivos identifican a muchos más pacientes con hemorragia vítrea que los estudios retrospectivos. Investigadores anteriores sospecharon la importancia de esta cuestión metodológica.7

Los análisis de mortalidad que hemos podido realizar en el presente estudio confirman las sugerencias previas de que el síndrome de Terson se asocia a un peor desenlace que en pacientes con hemorragia subaracnoidea pero sin hemorragia vítrea.

Algunos de los estudios previos no distinguieron la hemorragia vítrea de otros tipos de hemorragia intraocular.6 Sin embargo, los hallazgos actuales sugieren que la hemorragia vítrea por sí sola es un indicador de mal pronóstico en pacientes con hemorragia subaracnoidea. En un estudio18 también se sugirió que los diferentes tipos de hemorragia intraocular tenían diferente importancia pronóstica, ya que las hemorragias retinianas leves se asociaban con un mejor pronóstico que las hemorragias prerretinales grandes o las hemorragias vítreas.18

Aunque se ha estudiado menos como característica clínica individual, se cree que la hemorragia prerretinal suele preceder a la hemorragia vítrea.4,7 La mayor proporción de pacientes que desarrollaron síndrome de Terson en los estudios prospectivos puede deberse en parte al retraso en la aparición de hemorragia vítrea, aunque incluso en los estudios prospectivos rara vez se notificaron exámenes oculares clínicos seriados.11 Los estudios han estimado que entre el 12 y el 16% de los pacientes con hemorragia subaracnoidea no llegan al hospital para ser evaluados clínicamente 19,20; muchos de estos pacientes pueden haber tenido hemorragia vítrea o pueden haber muerto antes de que se desarrollaran hemorragias vítreas.14 Por lo tanto, cualquier estimación sumaria puede no reflejar la prevalencia real de esta característica clínica, por lo que la importancia pronóstica también puede ser inexacta.

Otras correlaciones clínicas de hemorragia vítrea

Fahmy ha señalado que cualquier hemorragia retiniana en un paciente que ha perdido temporalmente el conocimiento es muy sugestiva de ruptura aneurismática, que ocurre en aproximadamente un tercio de los casos de hemorragia subaracnoidea.21 Aneurismas la arteria carótida interna y la arteria comunicante anterior resultaron en la hemorragia más grave21, pero este hallazgo no se ha confirmado. Cuando se documentó, tampoco parecía haber correlación entre el lado de una hemorragia vítrea unilateral y el lado o sitio del aneurisma.14,21

Patogénesis de la hemorragia vítrea

La patogénesis de la hemorragia vítrea ha sido muy debatida.5,9,22,23 El aumento de la presión intracraneal puede forzar la entrada de sangre en el espacio subaracnoideo y a lo largo de la vaina del nervio óptico en el espacio pre-retiniano, o el aumento repentino de la presión intracraneal puede conducir a una disminución del retorno venoso al seno cavernoso u obstruir las anastomosis retinocoroidales y la vena retiniana central, culminando en estasis venosa y hemorragia. En la actualidad se acepta generalmente que la hemorragia vítrea es el resultado de la sangre ocular.9,22,23

Fortalezas y limitaciones

Dado que el síndrome de Terson se ha reconocido durante más de 100 años, cualquier revisión sistemática corre el riesgo de perder estudios importantes no cubiertos por búsquedas informáticas. La identificación de los artículos publicados antes de 1966 dependía en gran medida de la búsqueda bibliográfica. Se había pensado que para 1962 solo se habían reportado 16 casos de síndrome de Terson.8,9 Sin embargo, nuestra búsqueda identificó 21 pacientes con hemorragia vítrea coexistente con hemorragia subaracnoidea reportada antes de 1963.1,2,5,8,12,22,24,25 Por otro lado, la llegada de la angiografía cerebral seguida de la tomografía computarizada en la década de 1970 produjo muchos más pacientes que tenían hemorragia subaracnoidea demostrable en presencia de hemorragia vítrea.

Se requieren estudios prospectivos basados en la población con confirmación patológica para poder recopilar datos más completos y precisos. Nuestra revisión del síndrome de Terson se limita a estudios hospitalarios de pacientes con hemorragia subaracnoidea. Incluso el acceso al material de necropsia retrospectiva es limitado, ya que rara vez se examinan los ojos en la necropsia.22 No se pudieron determinar tasas precisas de mortalidad en los pacientes con síndrome de Terson, ya que solo uno de los estudios prospectivos14 proporcionó suficientes datos de mortalidad. Por lo tanto, es necesario documentar la hemorragia vítrea en todos los pacientes con hemorragia subaracnoidea, especialmente porque la mayoría de las muertes son el resultado directo de las consecuencias neurológicas del sangrado subaracnoideo.20

Conclusiones

Esta revisión sistemática muestra que la hemorragia vítrea, incluidas las hemorragias bilaterales, es un hallazgo relativamente común en pacientes con hemorragia subaracnoidea y puede identificarse mediante un examen clínico seriado cuidadoso. Los análisis univariados sugieren que la hemorragia vítrea es un indicador de mal pronóstico en la hemorragia subaracnoidea. Para una evaluación precisa de la incidencia del síndrome de Terson y de si la hemorragia vítrea es una variable pronóstica independiente en pacientes con hemorragia subaracnoidea, se requieren estudios prospectivos más amplios, detallados e idealmente basados en la población.

Related Post

Leave A Comment